¿Cómo vencer la indisposición para orar?

Soy el pastor Ruddy Carrera, y te invito a que me sigas en las diferentes redes sociales como Ruddy Carrera.

Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil (Mateo 26 verso 41).

Estas fueron justamente las Palabras del Señor a Juan, Jacobo (Santiago) y a Pedro, tres de sus discípulos más confidentes mientras oraba la noche antes de ser crucificado.

Tanto a nosotros como a los discípulos más cercanos del Señor Jesucristo, muchas veces se nos presenta dificultades al momento de buscar el rostro de Dios en oración. Y esto radica en gran medida en la afirmación del Señor en este pasaje “el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”. Cuando el Señor se refiere al “espíritu” se está refiriendo a nuestro espíritu, que junto al alma constituye una de las partes espirituales de nuestra existencia (Génesis 2 verso 7). Y por consiguiente la carne es nuestra naturaleza biológica, que ha sido afectada totalmente con el Pecado Original. Y que por lo tanto vive bajo una naturaleza caída y separada de Dios. Esta condición apegada a los placeres mundanos desde la misma caída, ha afectado nuestra comunión con Dios el Padre creador; condenando nuestras almas a un estado de separación total (Romanos 3 verso 23). Que solamente ha de ser resuelto cuando aceptamos a Jesús como nuestro Salvador (Efesios 1:7). Pero aun cuando ya hemos sido redimidos del poder de la carne (Romanos 8 verso 2 y Colosenses 1 versos 13 y 14). Aún no hemos sido glorificados con Cristo en su Reino (Romanos 8 verso 17).

Con este panorama sobre nuestra condición espiritual, sabemos lo mismo que les afirmó el Señor a sus discípulos sobre la carne indispuesta a tener comunión con Dios.  Y esto mismo es complementado con la guerra espiritual planteada por el Apóstol Pablo en Efesios 6 verso 12. 

Entonces como cristianos no podemos perder de vista, que aunque nuestra naturaleza caída ha sido redimida por Cristo; aun vivimos en un mundo de pecados. Y el mismo enemigo que tentó a Adan y Eva, aun usa nuestra carne para separarnos de la voluntad de Dios, que es agradable y perfecta. Hasta que llegue el día final de nuestra glorificación eterna, cuando seremos santos y sin pecados como Dios (Primera de Juan 3 verso 2). A estas tentaciones del Enemigo es a los que Pablo llama “lucha… contra huestes espirituales de maldad”, o como se ha definido modernamente “guerra espiritual”. 

Así que, estamos seguros que no podemos evitar la Guerra Espiritual. Porque esto sólo terminará cuando muramos y vayamos por Cristo y seamos glorificados, o cuando Cristo venga por su Iglesia y nos lleve con él al Paraíso santo, donde ya no reina más el pecado (Apocalipsis 21 verso 4). Pero Sí podemos evitar entrar en tentación como le aseguró el mismo Señor a los tres discípulos.

Aun así nos dormimos mientras oramos, o nos distraemos mientras lo intentamos. Y muchas veces cuando lo intentamos el tiempo como que se friza y se convierte en una eternidad. Esto nos ha pasado a todos. Para esto quiero compartir contigo algunos consejos que me han funcionado a lo largo de mi caminar con Dios. Estoy seguro de que si me han funcionado a mi, tambien te pudieran ser útiles a ti:

  1. Duermes más para que ore más. Quizás tú te duermas mientras oras, porque no estás descansando bien. Y de seguro que si descansas mejor y duermes más tendrás más vitalidad al momento de orar. 
  2. Ora en una silla dura, en vez de una cama o un sofá. Es lógico que si acostumbras a dormirte, porque te apoyas de tu cama o al cómodo sofá para orar, si no cambias de estrategia nunca saldrá de ese círculo te tentación y frustrante derrotas.
  3. Colocas música y sube el volumen. Esto puede aumentar tu adrenalina y disipar el sueño. Por supuesto que la música no debe ser instrumental, porque obviamente la gente suele usar música instrumental para dormir y descansar.
  4. Ora acompañado. Quizás usted necesite orar acompañado y de esta manera no dormirse. Aunque esto no siempre es probable que ocurra. No olvides que los discípulos eran tres, y tenían a Jesús llorando lágrimas como de sangre a pocos metros, y aun así se durmieron. Pero seguramente que si nos dormimos acompañados como ellos es más probable que nos durmamos estando solos.
  5. Ore de pies conpaseándose. Esta es una de mis estrategias favoritas. Aunque prefiero orar de rodillas, aun así si sé que no lo voy a lograr entonces prefiero orar caminando de un lugar a otro. Al final lo que importa no es nuestra postura corporal, sino que nuestra adoración sea verdadera (Juan 4 verso 23).
  6. Aléjese del teléfono mientras ora. Aunque hasta aquí solo me he centrado en la misma situación de los tres discípulos que se durmieron quizás porque estaban muy cansados. Y aunque vivimos en una sociedad cansada y deprimida, sabemos que también nuestros problemas modernos son muchas veces diferentes a los de los primeros cristianos hace dos mil años. Y las tecnologías incluido el teléfono es una de las principales causas de distracción de nuestra sociedad, y eso también nos atañe a los cristianos. Entonces si usted está en este rango; debería alejarse de su teléfono mientras ora. 
  7. Elabore una lista de peticiones y ore en voz alta. Leer y orar en voz alta, le dará un mayor propósito y motivo para no dormirse o dejarse distraer. Pero también es bueno saber porque estamos orando.

Espero en Dios que estos consejos te sean útiles en tu vida de oración. Si conoces algunos otros, por favor dejar tu comentario. 

Si desea ser salvo y aceptar a Cristo como tu Salvador, o que yo y mi equipo ministerial oremos por ti, entonces puedes escribirme a: contact@ruddycarrera.com. o visitar mi website: ruddycarrera.com. o simplemente hacerlo aquí a través de  Outlook Mission Radio.

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