Consejos para pastores nuevos en el ministerio.

Por @Ruddy Carrera.           

¿Eres un pastor y está comenzando en tu ministerio? Aquí tengo algunos consejos para ti.

Cuando uno es llamado por Dios al ministerio, se encuentra con muchas dificultades (2 Timoteo 3:8).

Lo primero que tiene que entender es; que Dios respalda al que llama (2 Corintios 1:21-22) .

Si Dios te has llamado, ten por seguro que él te va a respaldar. Dios tiene un compromiso fiel, con aquellos a quien él ha llamado.

Muchas personas están comenzando ministerios. Pero cuando alguien va a comenzar un ministerio, debe tener primeramente el llamado de Dios.

¿Qué es el llamado? Es ese sentimiento profundo de amor y celo santo por su obra, que Dios pone en el corazón, de aquellos que desean servir en el ministerio. Y Dios nos llama de diversas maneras: él puede llamarnos a través de Las Escrituras. O también Dios puede hablarte, a través de tu propia experiencia de fe o de vida.

Otros han tenido llamados más sorprendentes, como los llamados que encontramos en la Biblia. Como no, Dios no ha cambiado. Dios aún puede llamar a alguien a través de un sueño, o de una visión.

Pero mi punto para ti es, que a quien Dios llama, Dios lo respalda. Y este respaldo de Dios, debe estar acompañado de una iglesia que cree en tu llamado. Es Dios el que llama, pero es la Iglesia la que envía.

Si tú tienes llamado, entonces Debes tener una iglesia local que te envíes, que ore por ti.

Ahora bien, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique? ¿Y quién predicará sin ser enviado? Así está escrito: «¡Qué hermoso es recibir al mensajero que trae buenas nuevas!» (Romanos 10:14-15, NBD).

Y tener un pastor que te supervises. O un mentor a quien tú puedas expresarle tus circunstancias, y en quien puedas buscar consejos.

Muchas personas están comenzando ministerios independientes. Pero este no es el orden bíblico.

Cuando alguien va comenzar un ministerio, no puede olvidar que Primero debe tener el respaldo de Dios.  Y segundo, el respaldo de su iglesia.

El tercer factor en el llamado, tiene que ver con el respaldo de la gente.

Por ejemplo: Suponemos a un pastor, que ha comenzado una obra misionera, pero no ve resultados algunos. La gente no se está convirtiendo, ni se está bautizando. Ni vienen a sus reuniones. Esto pudiera ser un claro indicio, de que en verdad este pastor no tiene llamado.

El tercer factor en el llamado, tiene que ver con el respaldo de la gente.

Este pastor puede ser útil a la obra de Dios, dedicándose a cualquiera otra cosa. Porque cuando alguien tiene llamado, tiene que haber conversión, tiene que haber arrepentimiento; tiene que ver un impacto en las personas que le rodean.

Alguien pudiera comenzar una obra misionera, y puede tardar tiempo en que se convierta la primera persona. Pero  a través del tiempo las personas deben comenzar a convertirse, aunque sea lentamente.

Pero si tú crees que tienes el llamado de Dios, entonces felicidades. No te duermas, y empiezas a accionar.

Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea (1 Timoteo 3:1 Reina-Valera 1960, RVR 1960).

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